CAPITULO 7.- HOUSTON, TENEMOS UN PROBLEMA
Adam ya es un sim adulto y para esta nueva etapa de su vida ha cambiado un poco su apariencia.
Bueno, se ha cortado el pelo y nada más. Sigue con la misma ropa de siempre que, a estas alturas, se le ha debido de quedar soldada a la piel.
Las cosas en el terreno laboral le van de cine. Gracias al empeño que le pone, al ejercicio que hace y a leer libros sobre deporte, ha conseguido un nuevo ascenso. Ahora es novato en el equipo de futbol de primera división de las Llamas de Appaloosa.
Esta entusiasmado con esta oportunidad que le han dado y no piensa defraudar a la directiva ni a los hinchas del equipo. Cada día va al entrenamiento dándolo todo y sudando la camiseta.
Por desgracia los jugadores de las Llamas de Appaloosa son unos mantas que van colistas en la primera división. Sus delanteros no aciertan un gol ni ante puerta vacía, la defensa es un colador que da pena y el portero suele salir por la noches de marcha y durante los partidos está de resaca. En el debut de Adam cosechan un resultado más bien penoso 0-16.
Mientras los miembros del equipo se van a ahogar las penas en alcohol y el portero se queda a dormir la mona en el vestuario, Adam se va a casa y su mujer le da una gran sorpresa.
- Adam, tengo una gran noticia...-comienza a decir Maggie.
- ¡Estas embarazada!-la interrumpe Adam.
- Eh... uh... pues no.... Te iba a decir que en el restaurante me han ascendido a comerciante de especias.
- Oh, vaya. Pues que bien. Ejem... Enhorabuena.-le felicita el intentando disimular su decepción.
La verdad es que hace ya mucho tiempo que Adam y Maggie están casados, y aunque practican mucho, ella todavía no se ha quedado embarazada. Adam esta desesperado por tener un heredero y por desgracia, últimamente, es bastante habitual que Maggie no tenga ganas de hacer ñiqui-ñiqui porque está muy cansada de tanto trabajar.
El matrimonio entre Adam y Maggie está pasando por un mal momento y él necesita un amigo para desahogarse. A falta de amigos varones, le cuenta sus penas a Alani.
Algunas veces queda con ella después del entrenamiento en "El Abrevadero" para no tener que ir a casa.
Ella suele acudir muy elegante para acabar de salir del trabajo y cuando Adam le invita a tomar unas copas, ella no dice que no. Así pasan los dos un rato agradable.
Aparte de este nubarrón, las cosas van bien. Adam gana bastante dinero y ha conseguido ampliar su casa...
... con un baño más amplio y con más espacio para el comedor-dormitorio, que ahora es una cocina-comedor-dormitorio.
Pero la pobre no controla mucho los tiempos de cocción y los resultados no son los deseados. No se como ha llegado a ascender a comerciante de especias. Quizá lo que intentaban era alejarla de la cocina para que no termine envenenando a alguien.
Ella utiliza a Adam como cobaya para sus experimentos culinarios.
- ¿Qué te parecen estos macarrones con queso? Me parece que me han quedado más buenos ¿verdad?- pregunta Maggie
- Bueno, yo creo que no tendrían que ser negros aunque comparados con los de la semana pasada, que se quedaron agarrados al puchero y hubo que tirarlos a la basura con cacerola y todo, estos te han quedado mejor-le dice el-Pero saben a carbón ¿no tendrías que haberlos sacado del fuego media hora antes?
- Si, es posible. Pero este sabor le da un toque muy interesante, ¿no te parece?
- Puesquequieresquetediga-refunfuña Adam poco convencido.
Poco a poco, y sin darse cuenta, Adam cada vez pasa más tiempo fuera de casa con Alani. Muchas veces se quedan hasta altas horas de la noche en el club de baile. A Maggie le dice que está con los compañeros de equipo, lo que técnicamente no es mentira.
- ¿Os siguen yendo mal las cosas con Maggie?-le pregunta Alani.
- Es que yo quiero tener hijos y ella no se queda embarazada de ninguna de las maneras-le explica el- Una noche hicimos el ñiqui-ñiqui ocho veces seguidas y ni por esas. Yo creo que tiene un bug.
-¡¡¡OCHO VECES SEGUIDAS!!! ¡Lo extraño es que al día siguiente pudiese caminar!
- Si. Y ahora cada vez que le propongo hacer ñiqui-ñiqui, ella me dice que le hace mal la cabeza.
- No creo que el problema esté en la cabeza. Después de 8 ñiqui-ñiquis seguidos, a la pobre no le debe quedar ganas de hacerlo nunca mas.
- Lo peor es que cada vez está más cerca de convertirse en anciana, apenas le quedan dos semanas, y entonces ya no podremos tener hijos, y yo quiero tenerlos.
Alani intenta distraerlo de todo esto invitándole a bailar...
... y a beber. Adam ya va bastante embriagado por el abuso de combinados y zumitos, tanto que ni se da cuenta de que le han mangado la copa que llevaba en la mano y que está sosteniendo el aire con sus dedos.
- Se está haciendo tarde-dice Alani tras mirar el reloj- tendría que irme a casa ya.
- Quédate un poco más-le pide Adam.
- No puedo quedarme más. He quedado con mi novio.
- ¿Ah, si? No sabia que salías con un chico-contesta Adam sorprendido- ¿Cómo se llama?
- Hiller.
Adam, de repente, se da cuenta que su matrimonio esta haciendo aguas y que cada vez pasa mas tiempo con Alani porque está surgiendo con ella la llama de la pasión que se ha apagado con Maggie hace tiempo. Pero ahora ha surgido el riesgo de perderla también porque ella tiene novio, así que se lanza y le planta un beso en los labios.
Pero esta vez Alani no actúa como aquella otra, a las puertas de El Abrevadero, en que Adam le dio un beso y ella casi le pega. Ahora no lo rechaza, sino que se lo devuelve.
Adam se ha convertido en un adultero que está engañando a su mujer.
Parece que Maggie es incapaz de darle un heredero a Adam y este le ha echado el ojo a Alani. ¿Cómo terminará este enredo a tres bandas?¿Tendremos algún día un heredero de Adam o este legacy no pasará de la primera generación? Seguid atentos a los próximos capítulos.























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