CAPITULO 6.- EL DESEO DE CUMPLEAÑOS
Maggie Gray se traslada a casa de Adam tras la boda. Aunque es una casa pequeña, para ellos es suficiente. Maggie es una mujer amante de los gatos, atlética, cotorra, cobarde y amistosa. Quizá por ser amante de los gatos y amistosa se la ha ligado tan rápido Adam, porque sino no me lo explico.
A Maggie le gusta la música pop, la tarta de frutas y el color rojo. Su horóscopo es piscis y su deseo de toda la vida es ser chef con reconocimiento de cinco estrellas, para lo que tiene que alcanzar el nivel 10 en la profesión culinaria (algo complicado si está trabajando en la profesión deportiva.
Maggie aporta bien poco a la economía familiar de los Masterson, nada de dinero, solo su coche, un warrette cacharro que ya debía circular por las carreteras cuando los dinosaurios poblaban la tierra.
Tras la boda, la parejita tiene unos días de permiso por matrimonio. Con los ahorrillos de Adam, aprovechan para darle un lavado de cara a su casa: pintan un poco las paredes y cambian el sofá por uno más cómodo, aunque no sea muy bonito con ese colorido de cebra.
Para decorar un poco la salita cuelga un par de fotos suyas con Maggie. En la pared pone la foto romántica que se hicieron el día que se prometieron y sobre una mesita pone una foto del día de su matrimonio.
Pero sus ahorros pronto se evaporan y decide aprovechar una oportunidad. Un compañero de trabajo le ha ofrecido dar un discurso en un seminario de salud en el Hospital de Appaloosa y Adam no se lo piensa dos veces.
Mientras Maggie se dedica a hacer un poco de ejercicio. Esta mujer es una forofa del ejercicio físico y del culto al cuerpo.
Por las noches aprovechan que están los dos juntos para mirar pelis en la tele...
... aunque las películas no consiguen mantenerlos entretenidos durante mucho rato.
El caso es que los días pasan y el permiso se va terminando. Mientras Adam tiene que volver a entrenar a los niños, Maggie aprovecha su primera jornada en el trabajo para ir al departamento de personal y presentar su renuncia al puesto como fan incondicional del equipo local. Ya está cansada de trabajar en algo que no le gusta.
Nada más salir del pabellón de deportes se acerca hasta el restaurante para buscar trabajo en la profesión culinaria, que es lo que realmente le apetece hacer para poder llegar a alcanzar su deseo de toda la vida.
Tras una dura entrevista, consigue que la contraten como pinche de cocina.
Vuelve a casa y por la noche, cuando Adam regresa, le da una gran noticia.
- ¿Qué tal te ha ido en el restaurante?-pregunta Adam
- Oh muy bien. Me han cogido como pinche de cocina. Intentaré no pegarle fuego a la cocina en mi primer día de trabajo.-responde Maggie- ¿Y a ti que tal te ha ido en tu vuelta a trabajar después del permiso?
- Genial. Me han ascendido a jugador del equipo de segunda-exclama muy contento su marido
- ¡Oh, fantástico!. Eso significa mas dinero para reformar nuestro hogar.
- Eh, si. Si. Eso mismo.- replica Adam, al que ni se le había pasado por la cabeza la cuestión monetaria. Solo había pensado en lo estupendo que seria jugar en el equipo de futbol en vez de entrenar a los niños.
Al día siguiente Adam se despierta radiante y se incorpora a su nuevo trabajo como jugador de segunda...
... mientras Maggie se va a ejercer de pinche de cocina, con una cara de susto como si fuese una ternera de camino al matadero.
A Adam y a Maggie les va bastante bien en sus nuevos trabajos y aprovechan los días de fiesta para quedar con amigos en su acogedora casita. Maggie aprovecha para invitar a su jefa, básicamente para hacerle la pelota, a ver si consigue un ascenso. Adam llama a una vieja amiga que trabajaba como gorila de discoteca y que ahora es compañera de trabajo, ya que ha conseguido un puesto de fan incondicional.
Naturalmente Adam no le cuenta a Maggie que Alani es un ex-ligue. O mas bien dicho, que Adam le tiro los tejos y ella le dio calabazas.
Los días pasan y llega el momento en que Adam se convierta en adulto. Hace una bonita fiesta en su minicasita a la que invita a un montón de gente. Algunos invitados han traído cosas de comer y lo van dejando en el jardin, junto al buzón, como si fuesen ofrendas al cartero...
... pero algo de lo que han traído debe estar en mal estado porque Maggie comienza a vomitar.
Adam, que no se ha dado cuenta que su mujer se encuentra indispuesta, comienza con la fiesta de cumpleaños, soplando las velas. Su deseo es tener un hijo, que ya hace mucho tiempo que esta casado con Maggie y todavía no han tenido un heredero. Y no será porque no practican.
Después los invitados comienzan a comer pastel, incluso Maggie, que ya se ha repuesto de lo suyo.
Adam se pone a charlar con Li Lo, la coctelera de "El Abrevadero". Parece que esta sim se ha quedado congelada en el tiempo y las fases de la vida no pasan por ella... no como a Ángel, que cada día está más anciano/a.
Y luego se pone a hablar con Ángel Jenner y con Imogen Pelly en una vibrante discusión sobre cual es el color mas bonito.
Como a Adam la conversación le parece extremadamente aburrida, las deja solas. La cosa llega a un punto en que parece que Imogen y Ángel parece que van a darse de bofetadas, pero la sangre no llega al rio. El tema de los colores levanta pasiones en este vecindario.
La fiesta ha sido bonita y ahora Adam ya es un adulto. ¿Se cumplirá su deseo de ser padre?¿Tendremos un heredero que de continuidad a este legacy?
Publicado originalmente el 10 en Actualidad Sims






















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