CAPITULO 3.-CARACABALLO Y EL ANGEL QUE VOLÓ

Hoy es el primer día de Adam en su trabajo como chico de los cafés.

Comienza su turno muy pronto, a las 8:00, y por eso le toca madrugar. No recuerda si ha madrugado alguna otra vez en su vida, pero la experiencia no le gusta.

Además, al salir de casa, se da cuenta de que su parte de la acera está hecha una guarrería porque alguien a tirado al suelo el cubo de la basura, los de la universidad han dejado un montón de propaganda en su puerta y encima han llegado cartas. Pero como tiene prisa y no tiene tiempo de preocuparse de nada de esto, porque sino va a llegar tarde a su primer día de curro, pasa olímpicamente de todo.


El trabajo es duro, sobretodo porque la cafetera y él no se entienden. Además los directivos han conseguido finalizar una fusión y todos los trabajadores están muy atareados con el papeleo. Adam tiene que quedarse a hacer horas extras en su primer día de trabajo y termina saliendo cuando ya son las cinco de la tarde. Aunque uno de sus rasgos es que es un adicto al trabajo y no le estresa el currar, acaba reventado y tiene que irse a casa a dormir.


Despierta cuando ya son las nueve de la noche y se plantea seriamente cambiar de trabajo. Uno de sus compañeros de trabajo le ha comentado que están haciendo pruebas para ser deportista profesional y le ha asegurado a Adam que tiene cualidades para ser un deportista profesional. Así que, muy convencido, el joven se va al Estadio Deportivo de Appaloosa Plains y hace una prueba para acceder a la profesión deportiva.


La prueba le sale bien y le dan un puesto en la plantilla... pero no como deportista profesional sino como fan incondicional. No es lo que el esperaba, pero ya conseguirá ascender.


Y más le vale porque las facturas no se pagan solas. Nada más llegar a casa y limpiar la basura, ha abierto el buzón y le esperaban una tanda de facturas por pagar. Menos mal que le habían pagado bien por su único día como chico de los cafés y le ha llegado para pagar las facturas.


Adam se toma su nuevo trabajo muy en serio y entrena duro. El entrenador le ha dicho que haga ejercicios variados para entrenar todos los músculos de su cuerpo y el le hace caso. Va a correr por el barrio...


... va a nadar a la piscina...


... y pronto llega el ascenso. A partir de ahora trabajará como vendedor de aperitivos. "¡Pues vaya asco de ascenso!¿que será lo siguiente?¿limpiador de los baños?" se pregunta Adam un poco enfadado.


Pero no solo de trabajar viven los sims y Adam suele ir a "El Abrevadero" cuando termina su jornada laboral. 
A veces encuentra a gente interesante como Jazlyn Parrott. ¿Qué tiene de interesante esta mujer? Pues bien poco. Tiene cara de caballo y parece mayor, pero Adam esta buscando cumplir su deseo de toda la vida, que es echar cinco ñiqui-ñiquis, y no se fija en estas menudencias. Así que va al grano y después de bailotear un rato...


... la caracaballo le invita a ir a su casa, donde empiezan a morrearse. 

Las cosas van bien hasta que aparece un joven por allí que le corta el rollo a Adam.


- Se te acaba de colar alguien en casa ¿Lo conoces de algo?-pregunta Adam bastante extrañado.

- Es mi hijo Ethan- le responde ella.

- ¿Un hijo?... ¿Tú hijo?... ¿Tienes un hijo?- exclama sorprendido el joven

- Uno no. Tengo tres.- le contesta la caracaballo muy tranquila

- Ah. ¿Pero tu estás casada?- se queda bastante chasqueado el joven

- Claro. ¿No has visto la alianza que llevo en el dedo?- le suelta la mujer para la que, besuquearse con un desconocido en su casa delante de su hijo, es de lo más normal.


No hace falta aclarar que Adam no consigue llegar mas lejos en esa relación... o lo que sea... porque después de estas nuevas revelaciones sale corriendo de la casa a toda velocidad.

Decide que a partir de ahora será más selectivo. No va a ser tan impulsivo. Va a meditar más con quien se enrolla y no va a ir a saco. Primero hay que preguntar si hay hijos de por medio o un marido con pinta de asesino a sueldo, quedar varias veces con la chica y luego comenzar con los besos. 

Mientras camina por la calle abstraído en sus pensamientos se encuentra con Ángel Jenner, él/la camarero/a de "El Abrevadero".


Va vestido/a muy discretito/a, tal como es él/ella.

- ¡Hola Ángel! ¿Ya has salido de trabajar?-le pregunta Adam

- Si. Acabamos de cerrar en "El Abrevadero".- contesta Ángel.

- Oye, una pregunta ¿Tu estás casada? ¿Tienes pareja?- le interroga el joven en plan casual

- No. Estoy soltera, sin novio ni nada parecido.-es la respuesta

Y Adam, saltándose a la torera su nueva política de ir despacito con las chicas, le mete un morreo y la lengua hasta la tráquea.


Ángel, ahí donde lo/la veis que parece un pendón desorejado, es muy decente y resulta que no le gusta eso de besuquearse con el primero que se cruza por la calle.


- ¿Pero que haces Adam?

- ¿No... no te ha gustado?-pregunta el, oliéndose otro fracaso más

- A ver no digo no, pero yo no me voy morreando con el primer tío que me encuentro por la calle. Primero tendríamos que quedar, irnos conociendo, salir juntos... y luego podemos besarnos.

- Vaaaale. ¿Quedamos un día de estos?

- Si. Llámame.-le dice Ángel mientras le da su número de teléfono.

Bueno, no ha sido un éxito, pero tampoco un fracaso.

Al día siguiente Adam no puede llamar a Ángel porque su jefa le ha dicho que tiene que hacer footing durante una hora. Encima le ha puesto un dispositivo de rastreo (como si Adam fuese un delincuente peligroso) para asegurarse de que lo hace. A Adam no se le ocurre mejor idea que ir desde su casa hasta el gimnasio corriendo. Así, al llegar, puede ducharse y volver limpito a casa tras el esfuerzo.


Al principio va todo bien, un paseo precioso entre arbolitos de hojas de todos los colores.


Lo peor viene cuando tiene que subir la ladera de la montaña, que es peor que intentar subir la cuesta de enero con una nomina de dependiente del Telepizza.


¿Veis la hormiguita que sube por el camino con algo verde encima? Eso es Adam.

Bueno, el caso es que al final llega, se ducha y va a casa de su jefa, que está muy tranquila repantingada ante el televisor, viendo un programa del corazón con el atuendo deportivo, unos minishorts y unos guantes de cuero hasta el codo. Será que la chica pilla frio en las manos.


Ella está muy orgullosa de que Adam haya conseguido superar el reto y le da una buena cantidad de dinero. Gracias a eso, y a lo que ha ahorrado con su trabajo, puede permitirse una ampliación de su... "casa".


No hay cocina y el dormitorio y la sala de estar aun estan en una misma habitación, pero al menos ha conseguido hacerle un cuarto separado al baño.


Además Adam ha comprado nuevos muebles, como una cama de matrimonio. Supongo que lo ha hecho porque son más cómodas que las individuales. No se me ocurre otra razón para que se haya comprado una cama doble en vez de una individual.

El caso es que se le ocurre llamar por teléfono a Ángel para enseñarle su nueva casa.


- Hola Ángel. Soy Adam. ¿Te apetece venirte a mi casa? He hecho algunas reformas y me justaría que me dieses tu opinión de como me ha quedado.

- Me apetece mucho. Voy enseguida.

Mientras Adam espera a Ángel, se le cuela una anciana en casa. ¡Que confianzas que se toman en este barrio los vecinos!


- Oiga señora, no se quien es usted y tampoco me importa. No se si ha venido a traerme una tarta o a venderme una biblia, pero ahora no puedo atenderla. Estoy esperando a una amiga. Vuelva en otro momento, por favor.-le dice el muy educadamente a la mujer.

- Adam, no me reconoces. Soy Ángel.

- ¿¿¿A-a-a-angel???- tartamudea el pobre Adam que no sabe si esta bajo los efectos de alguna droga o es que está en medio de una pesadilla.

- Si. Ayer fue mi cumpleaños. No viniste a la fiesta.-dice él/ella mientras mira las reformas que ha hecho Adam en su cutrecasa- Oye, te has comprado una cama de matrimonio. ¿Quieres que la estrenemos?

- Eh...uh...no...es que tengo dolor de cabeza... y ahora tendría que estar en otro sitio...-intenta zafarse el chico de esta situación tan delicada


"bip bip bip" suena la alarma del reloj de Ángel.

- ¡Uy que tarde se me ha hecho!. Tengo que ir al trabajo. Con este reuma tengo que salir con tiempo sino termino llegando tarde a los sitios.- explica la anciana

- Oh, si. Lo entiendo. No es bueno llegar tarde al trabajo. ¿Te llamo un taxi?-se ofrece el joven

Y así es como Ángel se cae de la lista de posibles novias de Adam, que no le importa hacer ñiqui ñiqui con Ángel independientemente de su género... pero hacerlo con un anciano, ya es otra cosa.


Bueno, hasta aquí el tercer capitulo de este legacy y Adam sigue con cero novias y cero ñiqui-ñiquis. Ni caracaballo ni Ángel han pasado la categoría de honor de protagonista-consorte de este legacy. ¿En el cuarto capitulo encontraremos una chica para Adam? Estad muy atentos.


Publicado  originalmente el 4 en Actualidad Sims

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