CAPITULO 19.- EL FIN DE UNA MENTIRA
Alani está triste porque cada vez son más los rumores que le llegan de todos los lados avisándole de que Adam le está siendo infiel, aunque ella espera que no sean ciertos. Intenta evadirse de estos pensamientos y se concentra en su afición, la cocina.
El Departamento de Policía de Appaloosa Plains ha decidido organizar una barbacoa y le ha pedido que les suministre el catering, un menú compuesto solo por hamburguesas. No me extraña la policía de este pueblo no pille a ningún ladrón, llevan tanta grasa en el cuerpo que no pueden correr ni cinco metros sin caer agotados... Bueno, el caso es que Alani se pone a cocinar hamburguesas como una loca.
Y el Departamento de Policía le queda muy agradecido, pagándole muy generosamente sus servicios.
- Me gusta estar contigo, Vallari-le dice Adam- En mi casa todo son peleas y malas caras. En cambio cuando estoy contigo todo es perfecto.
- Deberías confesarle la verdad a tu mujer-le propone Vallari- Y si ya no sois felices, divórciate. Yo te puedo hacer feliz.
- No es tan fácil, Vallari. Está Eva.
- Eva ya es mayor. Lo entenderá.
Adam decide que no le apetece continuar con esta conversación tan incomoda y calla a Vallari con un buen morreo.
Pero Adam no vuelve a casa esa noche. Decide quedarse a dormir en casa de Vallari...
... aunque dormir, lo que se dice dormir, no duermen mucho...
... y a Adam ya solo le quedan dos ñiqui-ñiqui para completar su deseo de toda la vida.
Ya cerca de mediodía, después de recuperarse de la actividad nocturna, Adam decide volver a casa. Pero nada más llegar se encuentra con Alani que le espera con cara de muy pocos amigos.
- ¿De donde vienes a estas horas, Adam?-le pregunta ella, muy enfadada.
- De El Abrevadero.
- ¿A si?¿Y también has dormido allí?
- Eso no te importa.
- Si que me importa, Adam. Soy tu mujer.
Y de repente estalla la tormenta.
- Pues he estado toda la noche en casa de Vallari-le responde Adam enfurecido- Y hemos estado echando un ñiqui ñiqui.
- ¿Cómo has sido capaz de hacerlo?
- Porque ella me quiere y me hace feliz, mientras que tu solo me gritas.
- Adam, esto no puede seguir así- le dice Alani.
- Estoy de acuerdo-le responde Adam.
- ¿Es verdad que ya no me quieres?
- Hace tiempo que ya no siento por ti lo que sentía cuando nos casamos. Estoy enamorado de Vallari y deseo poder casarme con ella.
- Pues entonces quiero el divorcio.
- Concedido.
Por suerte Eva no está ahí para ver la pelea que están teniendo sus padres. Está en la cutrecasa de Vizcaino. Hablando..
... sin palabras...




















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