Adam, ahora que se ha convertido en anciano, decide que ya es hora de jubilarse. No tiene edad ni el cuerpo en condiciones para ir corriendo detrás de un balón (si ya corría poco antes, imaginaos ahora con el reuma y las articulaciones fastidiadas). Así que hace una llamada al presidente del equipo...
... y le dice que se jubila. Adam tiene suerte porque se queda con una buena pensión de jubilación: 200 simoleones. Le habría gustado poder jubilarse habiendo ganado algún partido, pero no ha podido ser. Los jugadores de las Llamas de Appaloosa son malos. Bueno, malos no, lo siguiente.
Ahora que Adam tiene tanto tiempo libre decide dedicarlo a disfrutar de su hija... el problema es que ella tiene que ir al cole todas las mañanas, así que Adam va a darle mal a Alani.
- ¿Qué haces cariño?¿El almuerzo?-le pregunta a su mujer.
- No. Voy a participar en un concurso de cocina que han montado los del restaurante.-le explica ella.
- Ah. ¿Y que vas a presentar?
- Carne de ternera asada sobre pan de molde y cama de tomate y ensalada, cubierto con mahonesa y aderezado con pepinillo.-dice Alani de corrido y sin quedarse sin respiración.
- Oh. Tiene pinta de ser complicado... aunque parecen hamburguesas.
- Es que son hamburguesas, pero con un plato con ese nombre no se ganan concursos. Hay que ponerle un nombre más exótico.
- Aaaaah.
Bueno, el caso es que la carne de ternera asada sobre pan de molde y patatin y patatan... le queda muy bien a Alani...
... pero no suficiente para ganar el concurso. Queda segunda. No sabemos que plato presentó el ganador. ¿Unas patatas chips de bolsa recién compradas en el supermercado?
Con todo Alani está muy contenta de haber quedado segunda y al llegar a casa se lo dice a Adam.
- ¡Tengo dos grandes noticias!-dice eufórica.
- ¿Has ganado el concurso de cocina?-pregunta Adam
- No, pero he quedado segunda, que no está mal.
- No está nada mal. ¿Cuántos participabais?
- Dos.
- Ah.-repone Adam- ¿y cual es la otra noticia?
- ¡He completado mi deseo de toda la vida!¡soy bibliotecaria culinaria!
Adam felicita sinceramente a Alani por quedar segunda en el concurso de cocina y por haber conseguido ser reconocida como bibliotecaria culinaria.

Y después ya no sabe que hacer, porque no está acostumbrado a tener tiempo libre, así que decide ir a El Abrevadero. Hace ya mucho tiempo que no va por ahí.

Pero el antro ya no es lo que era. No es que con el tiempo se haya convertido en un sitio para VIP's. Sigue siendo un antro de mala muerte, pero ya no trabajan sus amigas. En la puerta ya no está Alani sino una chica que no tiene nada que ver con su esposa. Y dentro ya no atiende la barra Ángel Jenner, que falleció, sino un abuelete reumático que no está ni de lejos tan bueno como Ángel.

En el piso de arriba también echa de menos a Li Lo como coctelera, aunque la han sustituido por una chica que lleva un sombrero ridículo, pero no está nada mal... la chica quiero decir, no el sombrero.
Aunque la coctelera no es ni la mitad de simpática que Li Lo y no le hace ni puñetero caso a Adam, así que se va a casa.
Mientras se da un baño, piensa que las cosas han cambiado mucho y hace un repaso mental de todos los sims que conocía y a los que se las ha llevado la Parca.

Ha sido un acierto poner una bañera, es mucho más cómoda que la ducha sobre todo ahora que Adam y Alani son ancianos. Y mientras ¿Qué hace Eva?

Salir del cole. En el autobús todos los días suele sentarse junto a Vizcaino.

- Oye Eva, ¿te vienes a mi casa y jugamos?- pregunta Vizcaino
- Vale-responde ella aunque la casa de Vizcaino le da un poco de miedo.
Los dos se pasan buena parte de la tarde jugando al pilla pilla.

Aunque cuando comienza a anochecer tiene que irse a casa, no vaya a ser que la lleven a casa en un coche policía. Pero Vizcaino, que es un chico muy majo, le deja su bici para que no tenga que ir andando.

En casa la espera Alani con la merienda, una fantástica tarta de lima. Es lo bueno de tener una madre que es una cocinera estupenda.

Y luego, mientras Eva espera la cena, viene su padre.

Tiene una sorpresa para Eva. No os penséis que se ha pasado toda la tarde en la bañera, que se le habría quedado la piel mas arrugada que una pasa. Se ha dedicado a re-decorar el dormitorio de Eva.

No es que Adam tenga mucho gusto en el tema de decoración, pero a Eva le gusta más el empapelado con florecitas rosas que la pintura azul que tenia antes. También habría preferido que su padre le hubiese comprado una casita de muñecas en vez de una cocinita, pero sabe que las casitas de muñecas son muy caras (cuestan más de 600 simoleones) y sus padres no se lo pueden permitir.
- ¡Gracias papi! Me gusta mucho como has dejado mi dormitorio.-le dice como agradecimiento a Adam. Y luego se van a cenar.
Alani ha preparado un estupendo salmón a la parrilla que está para chuparse los dedos. Esto es vida.
Ahora que Adam se ha jubilado ¿en que va a ocupar todo el tiempo libre que tiene? ¿ganará Alani el primer premio en el próximo concurso de cocina? ¿conseguirá Eva que le compren sus padres una casita de muñecas o se tendrá que conformar con la cocinita? La respuesta a todas estas preguntas la encontrareis en los próximos capítulos de este legacy. No os los perdáis.
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