- ¿Alani?-pregunta al oir que alguien le descuelga al otro lado de la linea- ¡Hola! No se si te acuerda de mi. Soy Adam. Nos conocimos ayer en el bar
- Si, claro que me acuerdo de ti. El pelagatos-contesta una voz femenina
- Eeeeh... si- acierta a decir Adam- Estaba pensando que podríamos quedar para que me enseñes el pueblo.
- Bueno... no tengo nada mejor que hacer-contesta la chica- Voy a tu casa. ¿Dónde vives?
Alani debe vivir bastante cerca porque llega en un momento.
Alani y Adam hablan durante un buen rato en el "jardín" de la casa de Adam... más que nada porque dentro hay poco espacio.
Adam se entera que el signo del horóscopo de ella es cáncer y que no tiene novio. Eso y la ropa provocativa que se ha puesto la chica, le hace albergar esperanzas. Pero cuando Adam se anima a enseñarle la casa, ella le se va corriendo, diciendo que se le ha hecho muy tarde y que va a llegar con retraso al trabajo.
Como todavía no es ni mediodía, y Adam no tiene nada mejor que hacer, decide ir a buscar trabajo. Necesita desesperadamente algún simoleón si no quiere morir de hambre. Así que empieza a buscar en la zona de negocios del pueblo, donde Alani le ha comentado que buscan gente.
Parece que Adam hoy se ha levantado con el pie derecho porque, en su primera entrevista de trabajo, consigue que lo contraten como chico de los cafés, aunque no tiene experiencia previa, ni cursos, ni ha traído curriculum, ni ha hecho un triste café en toda su vida... que el recuerde.
Conseguido el principal objetivo, y como no tiene que comenzar a trabajar hasta el día siguiente, decide matar el tiempo libre en el gimnasio, porque es gratis y se puede dar una ducha en condiciones... que no quiere darle una mala impresión a Alani la próxima vez que se vean.
Al entrar descubre unas instalaciones muy modernas y decide hacer un poco de ejercicio. Primero en la cinta de correr y, aunque es la primera vez que lo hace, al menos que el recuerde, se le da bastante bien.
... al menos eso piensa hasta que tropieza y se da un trompazo contra la maquina.
Adam decide que se terminó lo de correr, que es muy peligroso.
Se monta en otra máquina para ejercitar los brazos y las piernas... aunque no le sirve de mucho porque, por más empeño que le pone, por más fuerza que hace y más cara de estreñido que pone, aquello no se mueve ni una pulgada
Un poco frustrado, decide que es el momento de ir a darse una ducha, que es a lo que realmente ha venido
"¡Uauh!¡Que bien que sienta una ducha!" piensa mientas el agua caliente corre por su piel "Cuando tenga un poco de dinero tengo que comprarme una de estas para mi casa... aunque antes tendré que ampliar mi casa, sino la tendré que poner en la calle y no me hace ninguna gracia ducharme mientras miran todos los vecinos y los que pasen por la calle."
Al salir del gimnasio vuelve a casa y se toma una sopa recalentada de microondas.
Al anochecer decide volver a El Abrevadero para charlar un poco con Alani.
Adam le cuenta a la chica que ya ha conseguido trabajo y ella le felicita. Alani, que parece que tiene ganas de hablar, le cuenta lo complicado que es su trabajo de gorila de discoteca...
... y le cuenta su obra, vida y milagros. Adam escucha pacientemente y aprovecha los escasos momentos en que Alani le deja meter baza en la conversación para echarle algún piropo. Poco a poco parece que los dos jóvenes van conectando.
Adam, por la cara que está poniendo Alani, comienza a pensar que le está empezando a gustar a la chica... y el sentimiento es reciproco, porque a él también le gusta ella.
Y en ese momento hacen aparición los superpoderes de Adam.
- Oye, Alani. Como eres bastante guapa... ¿Qué te parece si, cuando termines de trabajar, vamos a tu casa y hacemos ñiqui ñiqui?- le dice el en tono meloso
No debía ser lo que esperaba oír la chica porque de repente se transforma.
- ¿Pero a ti que te pasa?¿Eres imbécil o es que has vendido todas tus neuronas en el mercadillo de saldos?- contesta ella bastante molesta- ¿pero por quien me has tomado? ¡Si no hace ni dos días que nos conocemos!
- Bueno, ya se que hace poco que nos conocemos. Supongo que cuando nos conozcamos un poco más, me parecerás más interesante y más guapa... pero de momento para echar un ñiqui ñiqui, es suficiente- le replica Adam
- ¿Me estas diciendo que quieres hacer un ñiqui ñiqui conmigo aunque te parezca fea?- grita la chica sorprendida
- Tampoco he dicho que seas fea... si te pintases un poco, estarías mejor.-se sincera él
- ¿Pero tu que te has creído, imbécil?¿Que eres el único sim sobre la faz de la tierra?- grita ella furiosa- Vamos, no me iba a la cama contigo ni aunque fueses el último sim vivo en Appaloosa
- Oye, que yo estoy bastante bueno y seguro que, en cuanto me conozcan las sims de este pueblo, harán cola para hacer ñiqui ñiqui conmigo- replica alterado Adam
- ¡Pero esto es sorprendente!-grita Alani colérica- ¿De que manicomio has salido tu?
- No lo se. No me acuerdo. Tengo amnesia
- Entonces ¿hoy no va a haber ñiqui ñiqui?- pregunta confundido Adam mientras lanza una mirada torcida a Alani
- Contigo ni hoy ni nunca- contesta ella
- Pues me voy- termina diciendo Adam, que da por zanjada la conversación.
Ese es el final de la conversación y de un día que comenzó siendo prometedor, pero que ha terminado como una decepción para Adam.
Mientras cena un poco de helado en su casa, Adam piensa que nunca entenderá a las sim. Son muy complicadas.
Parece que la cosa no ha comenzado muy bien para Adam en el terreno amoroso. De momento lleva 0 ñiqui ñiquis y no parece que vaya a casarse o a tener descendencia en breve. ¿Se pondrá las pilas para cumplir el deseo de toda su vida y de paso dar continuidad al legacy, para poder llegar a la décima generación?
Seguid atentos y lo veréis en los próximos capítulos.
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